El equilibrio emocional y el trabajo con las polaridades

Si uno de los polos existe, existe el polo opuesto también

taijitu- y las polaridades

El concepto de las polaridades es un clásico de la filosofía oriental. El budismo por ejemplo, habla de la existencia de las polaridades como unos de los tres tipos de sufrimiento (ver nuestro artículo sobre budismo), las cuales son inevitables e inherentes a la condición humana. Lo mismo expresa el Taoismo chino, que representa las polaridades en el taijitu, símbolo de yin y yang (que hemos puesto como imagen en la cabecera de este artículo). Son las partes de uno mismo y de las situaciones esenciales de vida.  En Gestalt, tomamos como referencia a S.Friedlander que decía que “todo suceso puede estar vinculado a un punto cero a partir del cual se desarrolla una diferenciación de opuestos“. De ahí que el equilibrio emocional esté estrechamente ligado con las polaridades.

Las polaridades en el plano fisiológico

Estas se producen todo el rato como fenómenos fisiológicos. No hay dormir sin despertar ni reposo sin actividad:

dormir y el despertar                           reposo y la actividad                         hambre y la saciedad

El equilibrio emocional y las polaridades en el plano psicológico

Cuanto más fuerzo una polaridad, más se manifestará la otra también. Cuanto más me esfuerzo en permanecer tranquilo, más nervioso me pongo. Cuanto más fuerzo a mi  hijo a tener modales en casa, peores modales tendrá en el colegio. Cuanto más intento desplegar fuerza, más me debilitaré. Otras polaridades son:

  • humildad y orgullo
  • cólera y amabilidad
  • arrogancia y timidez
  • tristeza y alegría
  • debilidad y fuerza
  • rudeza y dulzura
  • amor y odio
  • deseo y tener

 Si uno de los polos existe, el polo opuesto también

Lo que trata de hacer la Gestalt es poner al día ambas polaridades para obtener una unificación y re-equilibrio interior de la persona.  Aceptar solo una polaridad es vivir sobre una pierna, distorsionado y aislado. Se puede tener a la vez miedo y ganas, y saberlo e interiorizarlo. De esa forma, estaremos más equilibrados.

La lógica aristotélica dice que no se puede ser A y B a la vez, así que aquí la Gestalt rompe esquemas. Podemos buscar nuestro mayor “defecto” y ver su polaridad como una cualidad también: puedo ser muy amorosa y muy colérica. Lo mismo con una cualidad. Puedo ser muy amorosa pero en ciertos momentos puedo ser muy colérica.

Nuestra personalidad se compone de multitud de facetas opuestas, de polaridades que se desarrollan en todos los sentidos partir de un centro. Cuando más se expande la persona armoniosamente, más tolera, acepta  y reconoce sus polaridades.                       

Cuanto más desarrollo una polaridad, más se desarrolla la opuesta

¿Qué es lo que ocurre?. Que el desequilibrio se produce cuando una persona solo muestra las características consideradas como “buenas” (valentía, fuerza, orgullo, altruismo, amor) y “tapa” las consideradas como “malas” (cólera, crueldad, debilidad, egoísmo) y eso tarde o temprano tiene que salir por algún lado y esas características “malas” se quedan dentro, creando una coraza que no permite a la persona ser tal cual es, sintiéndose atrapado y atado. Los juicios de valor sobre que es malo y que es bueno, hacen que desarrollemos y mostremos las “buenas” y escondamos las “malas” y eso nos distorsiona y desequilibra. No hablamos de exhibir tristeza o cólera deliberadamente, sino ser conscientes que eso puede ocurrir y aceptar interiormente cuando esto nos ocurra.

Nuestra personalidad por tanto, se compone de multitud de facetas opuestas, de polaridades que se desarrollan en todos los sentidos partir de  un centro. Cuando más se expande la persona armoniosamente, más tolera, acepta  y reconoce sus polaridades y alcanza un mayor equilibrio emocional.

Polaridad del amor: receptividad-agresividad

El amor, ya sea por uno mismo o por otra persona, no puede desarrollarse sin el completo desarrollo de estos dos polos:

  • Receptividad-Agresividad
  • Aceptación-Rechazo
  • Sumisión – Imposición
  • Abandono-Poder
  • Recibir- Dar
  • Olvido de sí – Afirmación del yo
  • Altruismo – Egoísmo
  • Ofrecer – Tomar
  • Construir –Destruir
  • Conservar – Renovar
  • Abrir brazos –Pegar
  • Escuchar- Hablar
  • Interior-Autodefensa
  • Vulnerabilidad- Autodefensa
  • Inercia-Energía

La polaridad de la felicidad: necesidad/satisfacción

En el ciclo gestáltico ninguna satisfacción es posible sin la sensación de necesidad (ver “el ciclo de satisfacción de necesidades“) Una no funciona sin la otra. La felicidad es la armonía/equilibrio alguna de estas dos polaridades:

  • Necesidad- Satisfacción
  • Carencia-Plenitud
  • Deseo-Obtención
  • Anhelo-Realización
  • Dolor-Alegría
  • Tristeza-Consuelo
  • Miedo-Seguridad
  • Depresión- Alegría de vivir
  • Ausencia- Presencia
  • Pobreza-Riqueza
  • Preparación- Acción
  • Sequía-Lluvia

Las polaridad cuerpo-espíritu

La polaridad cuerpo-espíritu es una de las polaridades que más escisión provoca dentro del ser. El propio lenguaje lo hace, cuando usamos la tercera persona para hablar del propio cuerpo: “me duelen los pies”. Refuerzan la idea que tengo un cuerpo y por lo tanto no soy ese cuerpo, lo que llevado al máximo podría significar que podría pasar sin él.

Trabajar las polaridades a través de las proyecciones

¿Cómo podemos saber qué polaridades tengo escondidas o no acepto en mi mismo? A través de las proyecciones. Para entender esto debemos partir de la base que las relaciones son sistemas en las que están implicadas dos, tres o muchas personas (caso de los grupos). Las relaciones son sistemas o entes con vida propia y esas relaciones están creadas por las personas que las componen. Son estados de conciencia. Por ejemplo, Ana y Pablo son amigos. La relación de amistad es un sistema creado por ambos. Ambos son los creadores de la relación y esta no existiría sin la participación de uno de ellos. La relación ES Ana y Pablo.  Es más, Ana es el espejo en el que Pablo puede mirarse, y Pablo es el espejo de Ana. Eso significa, que cuando hay algo de Pablo que irrita mucho a Ana, eso es una proyección de Ana en Pablo. Si no lo fuera, no irritaría a Ana. Lo que le ocurre a Pablo, podría ocurrirle a Ana, pero como no acepta esa polaridad en ella, tampoco la acepta en Pablo. Por tanto, una forma de saber cuales son mis polaridades no aceptadas es a través de las personas con las que mantenemos relaciones personales estrechas: los amigos, la familia, la pareja. En este artículo de Deepak Chopra, se explica con detalle este mecanismo del trabajo de las polaridades a través de las proyecciones.

En definitiva, la consciencia de la existencia de los dos polos de cada actitud, y vivir ambas, es parte del proceso de caminar con dos piernas, no con una. Recordemos que para volar, hacen falta dos alas. La integración de las polaridades nos permite descubrirnos a nosotros mismos y exprimir nuestro mayor potencial.En palabras de Jung: ” el individuo no está completo hasta que no integra ambos polos”.

 

Natalia Lagares
Terapeuta de yoga, Mindfulness y Gestalt
Twitter: @natalia_lagares
natalia@udanayoga.es

 

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