El miedo al cambio…¿y si…?

Cuando el miedo paraliza

miedo al cambio
El miedo al cambio…¿y si…?
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El miedo al cambio es muy sutil. Opera bajo un radar que te inclina a pensar que está para protegernos y hacernos sentir seguros. Pero realmente, el miedo al cambio es una de las razones más comunes de la resistencia al cambio ya que nos impide dar pasos, ni un solo paso. Nos paraliza. El miedo al cambio te convence que el cambio es malo, te convence que no vas a ser capaz de lidiar con el cambio. Y en la mayoría de los casos, es la razón de las resistencias a cambiar nuestra experiencia.

El miedo al cambio

Normalmente el miedo al cambio nos paraliza y no nos deja realizar nuestros proyectos. Suele ir de la mano de ansiedad, dudas y sentimientos de culpa. Lo primero que ocurre cuando se produce una posibilidad de cambio es ansiedad. La posibilidad de cambio altera nuestro sistema y lo pone en alerta: es un factor humano inevitable. Un poco de estrés es bueno para hacernos reaccionar y ponernos en movimiento, pero en un estadio más avanzado, ese estrés puede convertirse en ansiedad. Y esto suele ocurrir cuando no estamos seguros de lo que va a ocurrir, del futuro, por lo que hay una sensación de inseguridad. La duda, no saber qué va a ocurrir, lo que los demás opinen, no sentir que nuestras inquietudes tienen respuesta. Todo esto, nos genera estrés. El miedo al cambio y la ansiedad van de la mano. Preferimos estar donde estamos, que ya sabemos lo que va a ocurrir, que sentir las resistencias al cambio y el miedo a lo desconocido. Pero, ¿cuando podemos estar seguros de algo?.  La vida no es predecible, cualquier cosa puede ocurrir. Dentro del miedo al cambio, se esconden miedos detrás: miedo a los desconocido, al fracaso, al éxito, a las pérdidas, al afecto en los demás, falta de confianza y culpa. Saber de dónde viene el miedo, nos ayudará a disiparlo  y seguir adelante.

El miedo a lo desconocido

No saber lo que va a ocurrir, sucede cuando no tenemos suficiente información sobre el cambio, por lo que nos vemos obligados a dar un “salto de fe“, sin saber a lo que atenernos. Por lo tanto es un obstáculo mental. ¿Con qué me voy a encontrar? ¿Cómo me sentiré?. La mente nos lleva a escenarios imaginados que nada tienen que ver con la realidad, y que nos hacen crecer ese miedo. Esto ocurre sobre todo cuando la situación actual es relativamente cómoda. No hacemos nada realmente que nos guste, motive o entusiasme, pero estamos cómodos. Las cosas ocurren sin más. Y eso no hace sentir seguros, aunque no sea una situación positiva: pero sabemos lo que va a ocurrir al día siguiente: no hay nada que no sepamos.  La rutina, aunque no nos aporte nada, nos da seguridad.

El miedo al fracaso

El fracaso es parte de la vida y la percepción e intensidad del mismo, está muy cerca de la necesidad de perfección. ¿Qué ocurriría si todo sale mal? ¿Y si me equivoco y quiero volver a donde estaba? ¿Y si las cosas no salen bien?¿ Y si….?.  Una vez más, es un miedo originado por la mente. El fracaso sin embargo es la única manera de triunfar. Es el camino del aprendizaje. Los pequeños fracasos, son las piedras del éxito. A menudo lo que entendemos como fracaso, es un cambio de dirección necesario para llegar a nuestros objetivos. Al fin y al cabo, la vida es aprendizaje, es saber un poco más hoy que ayer, es ser un poquito más sabio cada día.

El miedo al éxito

Temer al éxito es algo así como sentir que no lo merecemos. ¿Qué he hecho yo para merecer tener la vida que quiero? ¿Seré capaz de mantenerlo? ¿ Y si me convierto en otra persona? ¿Y si pierdo mis amigos? ¿Y si pierdo mi identidad? ¿Y si…..?. Si el éxito no llega de forma fácil, entonces de forma inconsciente hay una parte de nosotros que no quiere el éxito. No queremos que nos evalúen, que nos critiquen o simplemente convertirnos en alguien que no queremos ser. Se puede tener más miedo al éxito que al fracaso.

El miedo a las pérdidas

Las pérdidas son a menudo parte del cambio. En el cambio podemos perder compañeros, nuestro sueldo, ciertas cosas que nos gustaban, incluso un estatus, una posición social o simplemente dinero.  A menudo el éxito en un proyecto, ya sea profesional o personal, requiere tiempo y nos obliga a “abandonar” ciertas cosas que hacen nuestra vida fácil y cómoda.

La falta de confianza en uno mismo

Esta suele reflejarse en frases como ” no soy lo suficientemente bueno”, “no se suficiente”, “no estoy preparado”, etc. No solo que lo pensemos de nosotros mismos, sino que los demás puedan verlo. La falta de confianza es un motor que nos hace quedarnos estancados y nos hace resistirnos al cambio. Construir una buena autoestima, es importante para no sentir estos efectos de la falta de confianza.

La culpa

El sentimiento de culpa,  suele aparecer en las personas que ponen las necesidades de los demás por delante de las suyas propias, sobre todo si sienten que el cambio puede afectarles. Se puede tratar de quien dejamos atrás, quien ya no va a formar parte de nuestras vidas y de lo que implica para esas personas que ya no estemos donde estamos. La culpa a menudo nos hace quedarnos donde estamos para demostrar que no soy culpable y que puedo hacerlo mejor, es hacernos responsables de todo, no solo de nuestra parte, sino de la de los demás.

¿Cuales de estos miedos te afectan para acceder al cambio?. Quizás hay más de uno, o un poco de todos. Y todos los miedos son naturales y humanos. Pero, ¿van a impedirte cambiar?.  Además, si un cambio no da miedo, no es un verdadero cambio.

 

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